viernes, 18 de septiembre de 2009

Con el puño en alto


Me llama vergonzosamente la atención la reacción injustificada de la derecha ante este símbolo o saludo en un nuevo intento (tristemente fructívoro) de desmontar con “malas artes” al gobierno. Sin ir mas lejos, la otra noche presenciaba un debate en torno a este asunto, en el que se contrastaba la exhibición de la bandera republicana con la preconstitucional.
Sin tapujos, creo que hay que tener la cara muy dura para comparar un símbolo que representa la constitución de un gobierno legitimo con la bandera de un régimen totalitario. No se puede comparar ladrillos con patatas, le pese a quien le pese, me parece de una falta de honestidad brutal. No concibo ni puedo tolerar en un momento de necesidad como este, en el cual es vital aunar fuerzas para solventar adversidades, que determinados partidos centren sus esfuerzos en hacer campañas de abordaje que paulatinamente devuelvan al poder a quienes quizá nos acercaron peligrosamente a esta senda.

...hallamos tras las mascaras desiertos, horizontes de espejismo que el temporal devoró hasta elevarnos a la cima...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Tambien esa bandera forma parte de una etapa de la historia de España, que de ninguna manera se puede borrar.
A la sombra de cada bandera transcurren tiempos de vida para las personas y esos son los que les tocaron vivir.
Ondeando la tricolor legítima, muchos sufrieron y tambien muchos murieron asesinados sin razón.
Ondeando la precosntitucional al parecer ilegítima, tambien otros muchos murieron injustamente.
De cualquier forma ni tu ni yo sufrimos entonces, tampoco nos mataron, no existiamos durante esa mala historia y conocemos lo que nos contaron.