
Moribundo y desconcertado recogía monedas del suelo con una mano y las guardaba en un bolsillo roto con la otra.
El mientras, permanecía impasible observando de reojo todos sus movimientos. Aunque era serio de apariencia, parecía mofarse de todos sus tropiezos, inyectando un sin fin de preguntas sin respuesta con sus afiladas agujas en la incertidumbre de los días...
El mientras, permanecía impasible observando de reojo todos sus movimientos. Aunque era serio de apariencia, parecía mofarse de todos sus tropiezos, inyectando un sin fin de preguntas sin respuesta con sus afiladas agujas en la incertidumbre de los días...
2 comentarios:
Moribundos no, pero algo desconcertados si nos tienes, con este parón que ya se alarga demasiado tiempo.
Amigo, hay que trabajar mas y quien ama la música encuentra tiempo donde sea, para vivirla con mas intensidad y sobre todo no depender de las monedas que encontremos por el suelo.
Se hace lo que se puede, creeme. Gracias por tú comentario.
Publicar un comentario