El tiempo elástico y definitivo esconde grietas, a traves de las cuales te dejas ver en rostros nuevos, fragiles y hermosos, y algo extraño me golpea y me emociona en mitad de este silencio perpetuo y abrumador.
Gardel se llevaba aquellos años, aquella cuenta atrás que le vendio, que no compró, que no recuerda, que nunca olvida...Elegimos cerrar puertas y ventanas. Pesadas losas que nos anclaban impasibles ante la vida. Fue asi como logramos salir al exterior y encontrar otro horizonte inacabado, un presente feroz y un mañana prediseñado.