domingo, 29 de diciembre de 2013

Hacia cualquier lugar...

Volvemos a Blogger a través de la espiral del tiempo... Hace años partió un tren de largo recorrido desde algún interior perturbado, con la fortuna de detenerse en muchos mas lugares de los que nunca habría podido imaginar. Ahora quizá sea el momento de dejar atrás las vías y adentrarnos en la inmensidad del océano, lejos de la tempestad, a lomos de un velero sin rumbo, sin saber cuando ni donde encontraremos la tierra prometida, ni si Penélope estará esperando o no. No hay destino previsto, solo sed de incertidumbre, de bocas que ocultan mentiras que dicen la verdad, de quedarme contigo o perderme entre la multitud, de escaparme de todo y de todos, de robar el valor que te robaron y guardarlo en un puño cerrado apretado contra el pecho. Vuelvo a mi espacio, donde solo estamos yo y mi yo. No es el pecado del egocentrismo, sino la necesidad de estar desnudo ante uno mismo mirándose al espejo para no olvidar quién soy. La eternidad que nos vendieron era un fraude, todo en la vida son ciclos y caminos que se abren donde otros se terminan. Deberíamos hacer balance o quizá limitarnos a vivir? Que importa si hicimos bien o mal, solo importa lo vivido y lo que está por llegar.