
Moribundo y desconcertado recogía monedas del suelo con una mano y las guardaba en un bolsillo roto con la otra.
El mientras, permanecía impasible observando de reojo todos sus movimientos. Aunque era serio de apariencia, parecía mofarse de todos sus tropiezos, inyectando un sin fin de preguntas sin respuesta con sus afiladas agujas en la incertidumbre de los días...
El mientras, permanecía impasible observando de reojo todos sus movimientos. Aunque era serio de apariencia, parecía mofarse de todos sus tropiezos, inyectando un sin fin de preguntas sin respuesta con sus afiladas agujas en la incertidumbre de los días...
